Algunos, o mejor dicho, la gran mayoría, pensaréis que muchas de las noticias que van apareciendo en prensa, son fruto de un trabajo discutido o por lo menos, conocido previamente en el interior de la casa consistorial.
No estoy en condiciones de asegurar que no es así, pero sí que quiero dejar claro que los concejales de la oposición, o por lo menos IU -que es la que la ejerce- nos enteramos al mismo tiempo que vosotros.
Es emocionante. Abrir el periódico, pasar las páginas, ver que en los ranking de Opinión, nuestro Alcalde aparece con buena valoración y… ahí está, la supernoticia: Chiringuito en la isla del Soto, aparcamiento en la Guardería, servicio privado de grúa, subvención de la Diputación para retocar esta calle o aquella.
Parece lógico que las negociaciones entre administraciones, o entre el Alcalde y entidades privadas, se lleven a cabo con discrección. Pero creo que lo lógico, es que los primeros en enterarnos de los proyectos seamos los concejales.
El problema es que Javier Cascante y su equipo (que tiene más de ocho concejales) han vaciado el contenido de las Comisiones Informativas trasladando la información a los medios de comunicación o al Blog del Alcalde.
Una muestra de cómo se entienden las relaciones entre Gobierno y Oposición es el hecho de que tengamos que esperar un mes para que se nos responda a nuestras preguntas mientas que en la prensa estén apareciendo todos los días titulares con proyectos, ideas de futuro, etc.
Como decía un Diputado de Izquierda Unida, el PP es como la “pasarela papeles”: al igual que ocurre en las pasarelas de modelos, se muestran con mucho glamour creaciones que jamás verán la calle.
Y creo que algo de razón tiene. Por que ¿dónde está la solución del matadero? ¿Cuántas veces han anunciado cambios para el edificio pandora – Clara Campoamor? ¿Y el hogar del jubilado?
Esto es lo que llamamos política ficción. Pero no es la peor.
Lo malo es que, de vez en cuando, algunos proyectos llegan a Comisión Informativa. Y ahí es cuando los ciudadanos tienen razones para sentirse preocupados. Porque siguiendo las leyes de Murphy “en Santa Marta, todo lo que se pueda privatizar… se privatiza”. Que para eso están los ocho concejales del PP, y los seis del PSOE.





