Que a los plenos de Santa Marta vengan pocos vecinos es una verdadera lástima porque asistir a un debate plenario es el mejor antídoto contra la propaganda, las frases huecas y las buenas intenciones. Las votaciones suelen colocar a cada uno en su sitio, y también el tono de las intervenciones.
Antes de cada Pleno eso sí, se celebra una Junta de Portavoces en la que se votan las mociones que unos y otros solemos presentar. Y lo habitual es que, al contrario de lo que se hace en otros municipios -favorecer la discusión de mociones en Pleno- se utilice ese ámbito para evitar que las mociones que presenta IU no lleguen a discutirse y por tanto no sean conocidas por la ciudadanía-. Ese fue el destino de la moción que presenté para discutir la necesidad de acordar los sueldos de los cargos públicos en torno a criterios racionales y preestablecidos (población, entidad del municipio, etc) y para evitar que alcaldes como el nuestro se hagan famosos por su sueldo y no por su política. La moción no pudo discutirse porque esa amalgama que conforman el PP y David Gómez, eternamente situado con la mayoría, decidió votar en contra no ya del contenido, sino de su discusión.
La ordenanza de las basuras
Aunque más de uno ha creído alcanzar la gloria con la modificación que el PP ha realizado de la ordenanza fiscal que regula la recogida de basuras, los números cantan. Los vecinos pagarán más de lo inicialmente previsto (un 66%), las oficinas bancarias verán incrementada la tasa en un 3500% (¡lógico si se tiene en cuenta la cantidad de basura que generan cada día!), los bares pagarán un 74%, y algunos establecimientos se benefician de la bajada. Nada sería lógico sino fuera porque la lógica que se impone es la de la empresa (FCC), y la de GIRSA. Si el Ayuntamiento no se creyese las cifras que le da la parte interesada como un dogma de fe, quizás el resultado de la ordenanza habría sido diferente que el de recaudar lo mismo que lo que se preveía al principio, pero modificando, de manera arbitraria, lo que unos y otros deben pagar ahora. Por esta razón fui la única que votó en contra de la moción.
El PP y el Foro de la Familia
Desconozco si los integrantes del PP de Santa Marta acudieron a la manifestación contra el aborto convocada por asociaciones “provida” y el Foro de la Familia. Si la referencia a seguir son las cifras de la organización, seguro que estuvieron. Si las cifras son las de la agencia EFE, lo normal sería pensar que no. Sea como fuere, es curioso que quienes se llenan la boca hablando de ayudar a las familias, y de luchar para que una madre soltera entienda que hay alternativas al aborto, hayan decidido suprimir las ayudas a las madres solteras de Santa Marta.Al auxilio del PP salió de inmediato el PSOE, demostrando cuál es su política municipal alternativa.
Merece la pena reiterar el contraste entre que produce ver lo alegremente que gasta el dinero y cómo el PP recorta las partidas de mayor calado social, aunque sea a costa de perjudicar a un sector por el que dice movilizarse.
El tono de Cascante
Si a alguien que no conociera al Alcalde se le contara que pese a contar con una mayoría de 15 concejales (los 8 del PP, los 6 del PSOE, y el de David Gómez) para sacar adelante la mayoría de las propuestas, su carácter está permanentemente agriado no se lo creería. A mí me cuesta entenderlo, y cada vez que intervengo y le veo enrojecer he de reconocer que siento cierta desazón. Es una pena que dos años después de haber sido elegido Alcalde, y con semejante sueldo, no haya aprendido a disfrutar del cargo y a entender que mi oposición, vistos los números debiera serle “indiferente”. Pero es Cascante persona poco amiga de las críticas, o de cualquier comentario.
Eso quedó claro al finalizar el último pleno, cuando en mitad de una pregunta ciudadana se le oyó decir con contundencia “deja de decir tonterías”. No se refería al ciudadano -que sería grave- sino a un compañero de partido, representante de la misma mayoría ciudadana que le ha puesto a él en el gobierno y con la misma condición de autoridad pública que tenemos el Alcalde o yo misma -aspecto éste al que es muy dado a olvidarse-. Estuve por explicarle que así no se trata ni al peor enemigo, ni a uno de sus concejales, pero ni me hubiera dejado intervenir, ni probablemente hubiera entendido el razonamiento.
Y para cerrar la crónica de este pleno, una frase de Séneca, dedicada con cariño al Alcalde: “la soberbia no es grandeza sino hinchazón“.






Está muy bien y, aún, creo que te quedas corta… Por otro lado, tampoco deberías olvidar al Sr. Corchero (no me acuerdo de sus siglas “políticas”). El Pleno fué algo vergonzosos y el público allí presente sintió una y otra vez vergüenza ajena y no solo del tono e interferencias antidemocráticas del Sr. Alcalde, sino de las respuestas que ofrecían los concejales adcritos a su PPartido. Animo y adelante porque, por lo visto, eres la única que toca los temas habiéndoselos estudiado y queriendo explicarlos al pueblo en el lugar adecuado: el Pleno (cosa que el Sr. Cascante encuentra “fuera de lugar”… qué pena!